III PREMIO ‘ALDO OLCESE’ AL LÍDER JOVEN DE LA SOCIEDAD CIVIL

LAUDATIO DEL PREMIADO

Vicepresidente de la Fundación Independiente. Director Académico del V Congreso Nacional de la Sociedad Civil

Luis Trigo 

Permítanme que pasemos ahora a uno de los momentos más significativos de este Congreso.

En las tres ediciones anteriores hemos entregado un premio a un joven prometedor, a un joven emprendedor, a alguien que representara los valores del futuro. Y este Congreso, como saben, lleva por título “Mirando al futuro”. Probablemente, este sea el instante más importante de toda la jornada, porque el futuro no es una abstracción: el futuro está aquí, entre nosotros. Y, además, hoy lo vamos a reconocer.

El jurado se reunió para evaluar nueve candidaturas. Entre todas ellas, por sus méritos, su trayectoria y su impacto, hemos considerado ganador a Jorge Terreu.

¿Quién es Jorge Terreu? Jorge es, sencillamente, la esperanza en la que debemos mirarnos. Tiene 27 años. Es emprendedor. Pero no solo eso: es un emprendedor que ha construido su proyecto desde una humanidad extraordinaria.

Permítanme un símil. Conozco a un cocinero que no tiene estrellas Michelin, pero hace —sin exagerar— la mejor fabada de España. Siempre le preguntaba cuál era el secreto, y me respondía: “Buen producto, la inspiración de mi abuela y mucho amor”.

Pues Jorge es exactamente eso: buen producto —su formación, su talento como ingeniero informático, su capacidad empresarial—; la inspiración de su abuela; y mucho amor.

Jorge es presidente de Maximiliana, una empresa que nació en plena pandemia. Mientras realizaba un Erasmus en Francia, tenía dificultades para comunicarse con su abuela, que no manejaba bien el teléfono móvil. Decidió entonces desarrollar un dispositivo que facilitara la comunicación de las personas mayores, eliminando barreras tecnológicas. Un teléfono gestionado desde quien llama, para que la persona mayor no tenga que enfrentarse a menús complejos ni a exigencias digitales que no le corresponden.

Hoy, ese teléfono está extendido por toda España y conecta a miles de personas mayores con sus familias. Un proyecto empresarial con crecimiento, con exigencia y con ambición, pero también con un profundo impacto social.

Nos gustaría ayudarle, que nuestra voz contribuya a que su iniciativa llegue más lejos. Pero hoy, simbólicamente, queremos entregarle esta escultura realizada por el artista Toni Marí, de Xàbia, una obra que representa muy bien lo que este Congreso ha querido transmitir: entusiasmo, juventud, impulso y compromiso con el futuro.

Y antes de cederle la palabra, Jorge, permítanme que le haga una pregunta. A lo largo del día hemos abordado temas complejos. Algunos mensajes quizá no han sido todo lo optimistas que nos gustaría. Sin embargo, al mirar a alguien como tú, resulta difícil no ser optimista. ¿Cómo ves tú el mundo que viene? ¿Cómo miras tú al futuro?

Jorge, el estrado es tuyo.

INTERVENCIÓN DEL PREMIADO

Creador de MAXIMILIANA, dispositivo móvil adaptado para personas mayores eliminando barreras tecnólogicas

Jorge Terreu

Muchísimas gracias.

En primer lugar, gracias a la Fundación Independiente. Gracias, Luis, por tus palabras. Gracias a Rafael, a Sandra, a Paqui, que me han acogido con tanto cariño, y han estado pendientes de todo.

Cuando me comunicaron el premio ya sentí una enorme ilusión. Esta mañana, además, he tenido la oportunidad de conocer mejor la figura de Aldo y entender por qué este galardón lleva su nombre, a través de Paqui. Saber cómo veía él a los jóvenes y lo que representa este premio lo hace aún más especial para mí.

Maximiliana nació hace cinco años por algo muy sencillo: no podía hablar con mi abuela cuando estaba estudiando en Francia. Lo que empezó como un gesto de cercanía y de amor se ha convertido hoy en un proyecto que conecta a miles de personas mayores en toda España.

Antes de subir al estrado he mirado un dato en tiempo real: en este mismo instante hay cerca de 200 personas mayores hablando por teléfono con un móvil que lleva el nombre de mi abuela. Eso es, sin duda, lo que más me enorgullece cuando echo la vista atrás.

Creo que Maximiliana es un proyecto especial porque combina dos mundos que muchas veces se consideran incompatibles: el de la empresa tecnológica, con toda su exigencia de rentabilidad y crecimiento, y el del impacto social. Yo mismo pensaba que eran difíciles de conjugar. Hoy estoy convencido de que no solo son compatibles, sino complementarios. Lo social necesita la fuerza y la escala de la empresa; y la empresa necesita proyectos que piensen de verdad en las personas y en sus problemas reales.

Ahora bien, emprender es duro. Llevo cinco años dedicándome por completo a esto y ha sido mucho más difícil de lo que imaginaba. La burocracia, los impuestos, las dificultades para contratar… nada lo pone fácil. Por eso creo que la mentalidad es clave. La forma de ver la vida lo es todo.

Quería compartir algo personal. Vivo en Zaragoza y cada mañana camino diez minutos hasta la oficina, en Gran Vía, un sitio precioso. En ese trayecto leo una nota con ocho principios que intento recordarme a mí mismo. Son mensajes que me ayudan a mantener la perspectiva y el optimismo, incluso en los días más complicados:

—Nadie es ni menos ni más que tú, independientemente de la situación que atraviese.
—Nada compensa perder la tranquilidad ni dormir mal por las noches. Nada.
—No tienes que ser productivo todo el tiempo. La vida es vivir, no producir.
—En tu mente viven un caballo y un jinete: el caballo da la fuerza y el jinete la dirección. Tú eres el jinete, pero necesitas al caballo.
—Si hoy algo no sale como esperas, tómalo como una oportunidad.
—No actúes según lo que los demás esperan de ti. Eso da más libertad que cualquier cantidad de dinero.
—Nunca olvides que la vida se acaba para todos, un día moriremos.
—No des por hecho las cosas buenas que tienes, desde respirar hasta las personas que amas.

Con esto, quizá respondo a la pregunta sobre el futuro. El contexto puede ser complejo, pero con mentalidad, propósito y valores, el futuro puede ser esperanzador.

Y quiero terminar dando las gracias a Beatriz, que está ahí grabando con el móvil. Es mi pareja, también emprendedora. Nos entendemos especialmente bien en los días buenos y, sobre todo, en los difíciles. Emprender es un camino exigente y tener a alguien así al lado lo cambia todo.

Muchísimas gracias por este reconocimiento. Es un honor enorme y una responsabilidad aún mayor.

ENTREGA DEL PREMIO

 

PROFILO. Jorge Terreu (Zaragoza, 1997) es un ingeniero informático y emprendedor social que destaca por su enfoque humanista de la tecnología. Durante su estancia de Erasmus, desarrolló un teléfono móvil diseñado para funcionar de forma completamente autónoma, creado originalmente como una solución para que su abuela pudiera comunicarse sin barreras tecnológicas.

Este proyecto personal evolucionó hasta convertirse en Maximiliana, una empresa tecnológica que hoy cuenta con más de 3.000 dispositivos en funcionamiento en España y otros países. Bajo su dirección, la startup se ha consolidado como un negocio rentable compuesto por un equipo de 12 profesionales, centrado en reducir la brecha digital y facilitar la conexión de las personas mayores con sus familias.

Por su impacto social y capacidad innovadora, Terreu ha sido reconocido con el título de Ciudadano Ejemplar de Zaragoza y ha sido incluido en la prestigiosa lista Forbes 30 under 30. Se define como un profesional disciplinado y austero, cuya labor empresarial está guiada por el propósito social y la mejora de la calidad de vida de los usuarios por encima del beneficio económico.

Fundación Independiente

La Fundación Independiente es una de las entidades de pensamiento más antiguas de España, creada en 1987 como un espacio de referencia de la sociedad civil para comprender y mejorar la realidad social. Su objetivo es influir de forma positiva en las políticas y decisiones que afectan a la convivencia, fomentando la participación de personas y organizaciones del ámbito social, cultural, económico y empresarial.