INAUGURACIÓN V CONGRESO NACIONAL DE LA SOCIEDAD CIVIL

MIRANDO AL FUTURO: ESPAÑA EN LA PRÓXIMA DÉCADA

 

Introductora del Congreso

Ana Samboal. Periodista

Vamos a dar comienzo a este congreso de la Fundación Independiente.

Hace unos días, mientras pensaba cómo darles la bienvenida, cómo saludarles, me encontré con un artículo en prensa titulado La destrucción creativa. El texto evocaba la doctrina de Schumpeter y mencionaba también a los últimos premios Nobel de Economía para describir, desde el punto de vista financiero y económico, el momento que estamos viviendo.

Y es un momento en el que la inteligencia artificial —iba a decir que invade, pero quizá es más preciso decir que está entrando— en nuestras vidas. Aunque, en realidad, parece que ya está presente cada vez que abrimos un teléfono móvil, utilizamos un ordenador o cualquier aplicación. La inteligencia artificial y la tecnología forman ya parte de nuestra rutina. Sin embargo, al parecer, solo estamos en el inicio de un proceso de profunda transformación tecnológica y de innovación que acabará provocando —si no lo está haciendo ya— una transformación igualmente profunda en lo económico y en lo social.

Al mismo tiempo, el mundo que la tecnología está transformando —y cuyo destino aún desconocemos— nos genera incertidumbre. Hay películas de ciencia ficción que hablan de mundos nuevos y también predicciones apocalípticas. Pero lo cierto es que la realidad suele superar a la ficción.

En términos geopolíticos, también estamos viviendo un proceso de transformación brutal. De algún modo, estamos diciendo adiós al orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, un orden que no logró derribar ni la Guerra Fría ni el posterior liderazgo hegemónico de Estados Unidos. Según los expertos —y esta tarde tendremos la oportunidad de escucharlos, pues tengo el honor de presentar a José Manuel García-Margallo y a Eduardo Serra— nos dirigimos hacia un mundo organizado en bloques.

Todo esto está cambiando la sociedad en la que vivimos. Creo que estaremos de acuerdo en que es una sociedad muy polarizada, una sociedad en proceso de destrucción —o de reconstrucción— creativa. Está dando paso a una sociedad nueva.

No sé si este fenómeno lo estamos viviendo especialmente en España o si es un proceso global que se manifiesta con particularidades locales en cada país. España forma parte del mundo, y muchas veces nos preguntamos si estamos en el mundo para algo o si, por el contrario, vivimos ensimismados en nuestros propios problemas, mirándonos el ombligo. Quizá estamos demasiado centrados —iba a decir en la política, pero no sé si es la política o son los partidos—.

España tiene, y es algo por lo que siempre ha trabajado esta fundación, una sociedad civil fuerte y cohesionada. Aunque también depende de qué entendamos por sociedad civil: es la estructura familiar, son nuestras empresas —empresas potentes, con presencia en todo el mundo—, y es también una sociedad articulada en torno a la vida pública mediante asociaciones y fundaciones.

Quizá la palabra “política” está demasiado demonizada, cuando a lo mejor la utilizamos para referirnos a algo que no deberíamos identificar como política.

En fin, supongo que de todas estas cuestiones —y espero que de muchas más— hablaremos a lo largo del día en este congreso.

Hoy, esta fundación inicia una nueva etapa y recoge el legado de las personas que estuvieron previamente al frente de ella. El último fue Aldo Olcese, querido amigo, que nos dejó demasiado pronto. Siempre lleno de ideas, con una firme vocación de trabajar por este país, de crear y articular una sociedad civil fuerte, cohesionada, plural y creativa; una sociedad que aportara y tuviera voz.

Hoy recogemos su legado para darle un nuevo impulso, para comenzar una nueva etapa, probablemente con otros protagonistas. No me corresponde a mí dar ese paso, sino a quienes han asumido su testigo y su relevo: Rafael Catalá y Luis Trigo.

A ellos les doy la bienvenida. Pero quiero que sea nuestro querido anfitrión —siempre muy implicado en la sociedad civil, muy activo y siempre dispuesto a ayudar— quien tome la palabra: Santiago Satrústegui, presidente de Abante Asesores.

Muchas gracias.

 

Intervención presidente de ABANTE

Santiago Satrústegui Pérez de Villaamil

Muchas gracias, Ana, y muy buenos días a todos. Gracias de verdad por venir.

Tiene un punto casi épico estar hoy aquí. La sociedad civil siempre afronta retos, y hoy no tenía por qué ser fácil: el tráfico y la lluvia hacen que estar presentes tenga un pequeño plus de valentía. Así que gracias por ese esfuerzo.

Ana, gracias también por tu reflexión sobre la destrucción creativa. Me parece un enfoque muy acertado. La destrucción ya la tenemos; ahora lo que debemos preguntarnos es si seremos lo suficientemente creativos. Es una forma optimista —y necesaria— de afrontar la realidad que nos rodea.

Desde Abante, lo que buscamos es potenciar las humanidades, y por eso contamos con este espacio. Creemos que debemos ayudar a nuestros clientes a tomar buenas decisiones a lo largo de su biografía, y para ello es fundamental entender el mundo en el que vivimos. Una manera de hacerlo es invitando a este espacio a personas curiosas, con capacidad, con conocimiento, de las que todos podamos aprender.

Organizamos muchos coloquios; algunos de vosotros habéis pasado ya por aquí y hemos tenido la oportunidad de disfrutar y colaborar en proyectos como este. Nos encanta hacerlo y vamos a seguir haciéndolo siempre.

Quiero también felicitar a Rafael Catalá y a Luis Trigo. Tiene mucho mérito —lo sabéis todos— haber refundado la Fundación Independiente en un proyecto que, en mi opinión, tiene un gran valor. Este V Congreso de la Sociedad Civil es, sin duda, el primer paso de esta nueva etapa.

Os doy la enhorabuena. Espero que todo salga estupendamente. Nos tenéis a vuestra disposición.

Muchas gracias.

 

Intervención presidente la Fundación Independiente y del Comité Organizador del V Congreso Nacional de la Sociedad Civil

Rafael Catalá Polo

Muy buenos días.

Bienvenidos, una vez más, a este V Congreso Nacional de la Sociedad Civil.

Permítanme comenzar con los agradecimientos. Siempre ocupan un lugar destacado y no quiero ser reiterativo, Santiago —ya sabes que nos elogiamos recíprocamente—, pero gracias, de verdad. Gracias a ti y a Gadea de la Viuda, presidenta de la Fundación, por vuestra acogida amable, por vuestra generosidad al organizar este congreso en esta sede y por vuestra disponibilidad para poner a nuestra disposición estas instalaciones. Hoy estamos “invadiendo” vuestra casa y lo agradecemos y valoramos muy especialmente.

Quiero también agradecer a los patrocinadores y a todos los que han colaborado en la organización de este congreso. Gracias a su apoyo podemos celebrar hoy esta actividad en Madrid.

En tercer lugar, mi reconocimiento a los PONENTES, a los moderadores y a la conductora de la inauguración, Ana Samboal. Gracias por tu participación desinteresada, y gracias a todos los que, de manera altruista, ofrecéis vuestro tiempo y vuestro conocimiento para que este congreso sea, sin duda, el éxito que todos esperamos.

Y, por supuesto, gracias a todos ustedes. Ya se ha dicho varias veces, pero quiero reiterarlo: gracias por estar aquí, por dedicar parte de vuestro tiempo a escuchar y, estoy seguro, también a participar activamente en los debates y sesiones de este V Congreso Nacional de la Sociedad Civil.

De manera muy especial, quiero agradecer a Su Majestad el Rey Felipe VI, que nos ha concedido el honor de otorgar la Presidencia de Honor a este congreso. Ello refuerza aún más el compromiso y el honor de estar hoy aquí.

Este es el quinto congreso que celebra la Fundación Independiente y, por tanto, pretende dar continuidad al trabajo y a la obra de quienes nos han precedido.

Quiero expresar un reconocimiento expreso, con todo mi afecto, a mis antecesores: muy particularmente a Ignacio Buqueras, a Aldo Olcese y también a Baldomero Falcones, que durante casi cuarenta años han dado continuidad y sentido a la labor de esta Fundación.

El vicepresidente y director académico del Congreso, Luis Trigo, explicará después con más detalle los contenidos y el enfoque de las ponencias y mesas.

Yo solo haré una breve mención.

El lema de nuestro congreso es: “Mirando al futuro España en la próxima década”. Para iniciar esta reflexión contamos con dos referentes magistrales en el análisis estratégico y filosófico, Javier Gomá y José Juan Ruiz.

A continuación, abordaremos desafíos institucionales, financieros, demográficos y sociales, vinculados a la sostenibilidad y a la innovación. Y cerraremos con una mirada internacional, en un contexto cambiante y en cierta medida inquietante, como señalaba Ana Samboal. El orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial —con la creación de la OTAN y la Unión Europea— parece estar, si no cuestionándose, al menos transformándose.

Como ven, no son pocas las cuestiones ni los desafíos que queremos analizar. Confiamos en que la calidad de los PONENTES y moderadores nos permita no solo reflexionar, sino también proponer ideas y alternativas de futuro. Ese es, en definitiva, el objetivo de la Fundación Independiente.

Desde 1987, la Fundación trabaja modestamente para ser cauce de la sociedad civil en el ejercicio de su papel irrenunciable en los grandes asuntos de España, desde la convicción de que la democracia se sustenta en sociedades fuertes y participativas; sociedades que proponen cambios y reformas para adaptar nuestro país a la nueva realidad social.

Las sociedades contemporáneas afrontan desafíos trascendentes: la desinformación digital, la crisis climática, los debates demográficos y sociales, la desconfianza y la crisis institucional.

Decía Norberto Bobbio, jurista, abogado, filósofo y politólogo italiano, que la democracia no es un lugar al que se llega, sino un camino que se recorre cada día. Para fortalecer nuestra democracia y nuestro Estado de derecho es imprescindible promover y reforzar la participación activa de la sociedad civil.

Una sociedad civil española diversa, amplia y plural en sus múltiples manifestaciones: personas, asociaciones, movimientos, comunidades, ONGs, fundaciones, agrupaciones culturales, sindicatos, y tantas otras formas de organización. Muchas de ellas participan en este congreso y tendrán la oportunidad de aportar análisis y propuestas ante los desafíos actuales y futuros de nuestro país.

Creo firmemente que la sociedad civil es el espacio donde se ejercita la conciencia colectiva, donde la palabra libre cobra sentido, donde el poder encuentra límites y donde se debate la ética pública. Hablar de sociedad civil es hablar de participación y también de corresponsabilidad.

No basta con criticar; hay que proponer.

No basta con indignarse; hay que organizarse y articular ideas.

La democracia se fortalece cuando quienes formamos parte de la sociedad nos sentimos protagonistas de un destino común. Defender el interés general no significa anular las diferencias —que nos enriquecen—, sino reconocer que, por encima de los proyectos particulares, existe un horizonte compartido: la dignidad de las personas, la protección del planeta, la justicia social, la educación, la cultura y la paz.

Hoy la sociedad civil afronta grandes desafíos. Por un lado, la creciente concentración del poder económico, que puede limitar la independencia. Por otro, la desafección política, que amenaza la legitimidad de las instituciones.

En este contexto, algunos pueden pensar que el esfuerzo individual no cambia nada, que las estructuras son demasiado grandes o lejanas. Sin embargo, la historia demuestra que los grandes cambios sociales comienzan siempre con una minoría convencida. Un pequeño grupo bien organizado, que actúa con coherencia y persistencia, puede abrir brechas en los muros más sólidos. Así fue en el pasado y así sigue siendo hoy.

El reto, en definitiva, es reconstruir la confianza: entre ciudadanos, entre generaciones, entre la sociedad civil y las instituciones. Y la confianza solo se genera mediante el ejemplo, la honestidad y la coherencia entre la palabra y la acción.

La democracia del siglo XXI no será sostenible si la sociedad civil no recupera su protagonismo moral y cívico. No bastan las instituciones formales. Necesitamos una ciudadanía activa, empática y valiente.

Si la democracia es la forma política de la libertad, el humanismo es su conciencia. Solo cuando ambos se unen —la acción colectiva y la ética de la dignidad— la sociedad avanza en defensa del interés general.

Termino con una convicción profunda: la sociedad civil no es un actor secundario; es el corazón que mantiene viva nuestra democracia.

Cuidémosla. Impulsemos su fuerza transformadora. Hagamos del humanismo nuestra guía común. Solo poniendo a la persona en el centro podremos construir un futuro verdaderamente democrático, justo y humano.

Este es el sentido y la intención de este V Congreso Nacional de la Sociedad Civil que hoy inauguramos.

Y por eso, como decía al principio, les agradezco profundamente su presencia y su compromiso con la mejora de nuestra sociedad.

Muchas gracias.

 

Intervención del vicepresidente de la Fundación Independiente y Director Académico y del Comité Organizador del V Congreso Nacional de la Sociedad Civil

Luis Trigo Sierra

Presentación del programa del V Congreso Nacional de la Sociedad Civil

3 de febrero de 2026

Muy buenos días, me produce una gran satisfacción alcanzar el día de hoy en el que vamos a celebrar este congreso nacional de la sociedad civil, que suma con esta su quinta edición.

Me corresponde referirme a su programa, a su razón de ser, a la intención que le anima y a las reflexiones que han acompañado la selección de su estructura, temática y ponentes.

Hemos tenido varios borradores, con enfoques diferentes. Lo que nos ha hecho definirnos por el que finalmente les hemos presentado es la conjunción de tres circunstancias de naturaleza diversa:

  • Una, el momento histórico que estamos viviendo, que muchas voces califican de cambio de época.

 

  • Dos, el modo concreto en el que nuestro país está participando de este momento, que en cierta medida se asemeja a cómo lo hacen otros países de nuestro entorno y en otra acredita rasgos singulares, que, además identificamos algunos de ellos como inéditos.

 

  • Tres, el papel que como entidad que aspira a ser partícipe de ese espacio que puede definirse como Sociedad Civil organizada desea jugar Fundación Independiente en este momento y en este contexto histórico.

 

Atendiendo a esta perspectiva, el debate y la reflexión nos llevaron a considerar que en el plano temporal deberíamos de huir de un presente bastante desconcertante y centrarnos en tratar de asomarnos al futuro. Hoy en día la polvareda que levantan las pugnas que por cualquier cuestión se desatan y el modo en el que se “gestionan” impide ver con claridad casi nada. Conviene, por ello, ascender hasta posiciones más elevadas y mirar desde estas.  El campo de visión es más amplio y la atmósfera más limpia. No se alcanza a ver con la precisión que permite la cercanía de los acontecimientos, pero algunas herramientas pueden servirnos de prismáticos que ayuden a solventar esta limitación: estas no son otras que el conocimiento y la experiencia.

Convenido que el objeto de nuestro estudio era el futuro lo acotamos a la próxima década para no ponérselo especialmente difícil a nuestros colaboradores y para que el lapso de tiempo elegido fuese los suficientemente próximo como para que no nos desinteresásemos.

La selección de los temas concretos a tratar iba vinculada al enfoque temporal. Deberían ser cuestiones de larga proyección. A ello habría que unir que su entidad fuera significativa en cuanto condicionantes de nuestra convivencia, bienestar, aceptación emocional y desarrollo social e individual. Se consideraron muchos, pero la necesidad de ajustarnos a las limitaciones de una única jornada forzó el descarte, quedando el programa que ya conocen.

Centrados en España, su estabilidad institucional y financiera entendíamos que era una cuestión sobre la que reflexionar. Ambas parecen haberse tensado en los últimos años y parecía conveniente valorar el alcance de los daños, los riesgos estructurales y las obras de consolidación del edificio que podría ser aconsejable acometer.

Una de las cuestiones en las que las proyecciones estadísticas más fácilmente nos ayudan a percibir un futuro bastante diferente al actual son los previsibles cambios demográficos: envejecimiento, baja natalidad e inmigración se convierten en materias de imprescindible análisis.

Tecnología, recursos naturales y medio ambiente no podían faltar en la selección. Lo que seamos dependerá de los recursos de que dispongamos y de su adecuada gestión. Un uso indebido y no responsable del conocimiento y de los recursos naturales nos podría llevar a situaciones difíciles e incluso críticas.

El enfoque nacional del Congreso no nos puede hacer olvidar que somos y cada vez seremos más parte de la globalidad. Nuestra capacidad de estar conectados al resto del mundo y de mantener el peso relativo mejor posible como nación nos proporcionará mejores oportunidades.  Nuestra posición futura en el mundo lo seleccionamos como último tema a tratar.

Elegidos los temas tuvimos muy claro que la forma de abordarlos no debería de ser escuchando las propuestas que desde las organizaciones políticas podrían hacerse. Los partidos políticos obviamente estudian todas estas materias y elaboran programas en los que se plantean respuestas y se ofrecen soluciones. Pero el riesgo de que la pugna por el poder y los plazos en los que la misma se juega pudiesen condicionar la solidez, profundidad y el enfoque realista de los análisis y las propuestas, amén de los condicionantes ideológicos, determinaron que los caladeros en los que buscar la pesca del mejor conocimiento y la más reposada experiencia deberían de ser otros: la academia, los think tanks, las instituciones dedicadas a la recopilación de información y su análisis y los departamentos de estudios de grandes corporaciones.

Atendiendo a este criterio hemos hecho una búsqueda de los especialistas más expertos y más capaces con relación a cada uno de los temas tratados. La respuesta recibida ha sido inmejorable y la generosidad demostrada por todas las personas e instituciones a las que nos hemos dirigido infinita. Vaya nuestro agradecimiento a todos ellos.

Eso es todo, espero que disfruten de lo que les hemos preparado.

 

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Fundación Independiente

La Fundación Independiente es una de las entidades de pensamiento más antiguas de España, creada en 1987 como un espacio de referencia de la sociedad civil para comprender y mejorar la realidad social. Su objetivo es influir de forma positiva en las políticas y decisiones que afectan a la convivencia, fomentando la participación de personas y organizaciones del ámbito social, cultural, económico y empresarial.